Sobre los candidatos que apoyó
(Páginas 86 y 87)
…los aspirantes me iban a pedir dinero, como hasta donde supe lo hacían con quien se dejara para hacer una campaña y tratar de ganar los puestos de elección popular por los que estaban compitiendo.
En cuanto al PRD, fueron muchas campañas a jefe delegacional: a Raúl Ojeda las dos veces que compitió para la gubernatura de Tabasco; también al candidato al gobierno de Colima, Jesús Orozco; apoyé por supuesto a Rosario Robles a la presidencia del PRD y la campaña de Lázaro Cárdenas Batel por el gobierno de Michoacán en 2002; apoyé a Higinio Martínez para la presidencia municipal de Texcoco. Ahí fue donde conocí a Horacio Duarte, quien estuvo en repetidas ocasiones en mi oficina. Apoyé la candidatura de Carlos Ímaz a delegado en Tlalpan. Su campaña, al igual que la de Andrés Manuel [López Obrador] a jefe de Gobierno del Distrito Federal, había nacido prácticamente muerta y estaba destinada al fracaso rotundo, sin embargo, la promovieron en medio de la confrontación que existía entre el grupo de Rosario Robles y el de Bejarano.
También apoyé a Armando Quintero, que estaba compitiendo con Emilio Serrano en la delegación Iztacalco. Lo ayudé con dinero y con cuestiones como las encuestas que mandé hacer con Paco Abundís de Parametría. Yo las pagaba y se las compartía y entregaba a Rosario Robles, Armando Quintero, Carlos Ímaz, a todos ellos y a algunos candidatos del PRD en el Estado de México. Asimismo respaldé las campañas de Leticia Robles en Álvaro Obregón y las de Francisco Martínez Rojo y Fátima Mena en Tláhuac, entre otros.
Sobre AMLO
(Páginas 91 y 92)
Raúl (Ojeda) es una persona a quien respeté, tal vez hasta puedo decir que admiré su forma de ser, las ideas que tenía. Era una persona cien por ciento respaldada por Andrés Manuel López Obrador. En el hotel Hyatt, donde me hospedé las veces que viajé a Villahermosa, me presentó a Andrés Manuel, quien me pidió que apoyara a Raúl. Esa reunión tuvo lugar en una de las habitaciones del hotel, del que Raúl era propietario, socio o administrador; no sé con exactitud la naturaleza de su vinculación con el Hyatt.
En esa conversación en Tabasco en el año 2000, López Obrador me agradeció mi respaldo para Raúl [Ojeda], me pidió que siguiera apoyándolo y, palabras más menos, me dijo: “Apóyalo y en lo que te podamos ayudar en el GDF, cualquier problema que tengamos o que tengas, vamos a tratar de solucionarlo”. Es una persona que habla cortado, su conversación no es muy hilada y además no mira a los ojos a su interlocutor, pero el sentido de sus palabras fue muy claro. Me pareció que era suficiente y “a buen entendedor, pocas palabras”, por eso en su momento ingenuamente le creí.
Sobre Carlos Ímaz
(Página 95)
Parte del dinero que le di a él fue para cuestiones personales, como el viaje a Europa que hizo en las vacaciones de verano de 2003 con su esposa Claudia Sheinbaum. Otra parte la utilizó para la contienda interna del PRD, en la búsqueda de la postulación como candidato a la jefatura de la delegación Tlalpan, como ya lo dije anteriormente, contra Susana Manzanares, y en particular la utilizó para pagar los espectaculares que hubo en Periférico, además de las bardas pintadas con su propaganda. Lo apoyé asimismo durante la precampaña coordinada por Adolfo Llubere, con 60 camionetas que se usaron todas las noches durante, una semana, para pintar bardas y espectaculares y hacer otras actividades. También pagué los anuncios en el programa El Mañanero que conducía Víctor Trujillo, mejor conocido como Brozo, además de los spots en radio que fueron producidos y contabilizados por la empresa Publicorp, propiedad de Luis Kelly y Norma Galván.