Ahumada confirma los rumores de su intervencíón para que Ímaz, Sheinbaum y Llubere se hicieran de la Delegación Tlalpan

MILENIO.COM presenta algunos de los fragmentos claves del libro Derecho de réplica. Revelaciones de la más grande pantalla política en México, de Carlos Ahumada, que se reproducen con autorización de la editorial Grijalbo.

Sobre los candidatos que apoyó
(Páginas 86 y 87)

…los aspirantes me iban a pedir dinero, como hasta donde supe lo hacían con quien se dejara para hacer una campaña y tratar de ganar los puestos de elección popular por los que estaban compitiendo.

En cuanto al PRD, fueron muchas campañas a jefe delegacional: a Raúl Ojeda las dos veces que compitió para la gubernatura de Tabasco; también al candidato al gobierno de Colima, Jesús Orozco; apoyé por supuesto a Rosario Robles a la presidencia del PRD y la campaña de Lázaro Cárdenas Batel por el gobierno de Michoacán en 2002; apoyé a Higinio Martínez para la presidencia municipal de Texcoco. Ahí fue donde conocí a Horacio Duarte, quien estuvo en repetidas ocasiones en mi oficina. Apoyé la candidatura de Carlos Ímaz a delegado en Tlalpan. Su campaña, al igual que la de Andrés Manuel [López Obrador] a jefe de Gobierno del Distrito Federal, había nacido prácticamente muerta y estaba destinada al fracaso rotundo, sin embargo, la promovieron en medio de la confrontación que existía entre el grupo de Rosario Robles y el de Bejarano.

También apoyé a Armando Quintero, que estaba compitiendo con Emilio Serrano en la delegación Iztacalco. Lo ayudé con dinero y con cuestiones como las encuestas que mandé hacer con Paco Abundís de Parametría. Yo las pagaba y se las compartía y entregaba a Rosario Robles, Armando Quintero, Carlos Ímaz, a todos ellos y a algunos candidatos del PRD en el Estado de México. Asimismo respaldé las campañas de Leticia Robles en Álvaro Obregón y las de Francisco Martínez Rojo y Fátima Mena en Tláhuac, entre otros.

Sobre AMLO
(Páginas 91 y 92)

Raúl (Ojeda) es una persona a quien respeté, tal vez hasta puedo decir que admiré su forma de ser, las ideas que tenía. Era una persona cien por ciento respaldada por Andrés Manuel López Obrador. En el hotel Hyatt, donde me hospedé las veces que viajé a Villahermosa, me presentó a Andrés Manuel, quien me pidió que apoyara a Raúl. Esa reunión tuvo lugar en una de las habitaciones del hotel, del que Raúl era propietario, socio o administrador; no sé con exactitud la naturaleza de su vinculación con el Hyatt.

En esa conversación en Tabasco en el año 2000, López Obrador me agradeció mi respaldo para Raúl [Ojeda], me pidió que siguiera apoyándolo y, palabras más menos, me dijo: “Apóyalo y en lo que te podamos ayudar en el GDF, cualquier problema que tengamos o que tengas, vamos a tratar de solucionarlo”. Es una persona que habla cortado, su conversación no es muy hilada y además no mira a los ojos a su interlocutor, pero el sentido de sus palabras fue muy claro. Me pareció que era suficiente y “a buen entendedor, pocas palabras”, por eso en su momento ingenuamente le creí.

Sobre Carlos Ímaz
(Página 95)

Parte del dinero que le di a él fue para cuestiones personales, como el viaje a Europa que hizo en las vacaciones de verano de 2003 con su esposa Claudia Sheinbaum. Otra parte la utilizó para la contienda interna del PRD, en la búsqueda de la postulación como candidato a la jefatura de la delegación Tlalpan, como ya lo dije anteriormente, contra Susana Manzanares, y en particular la utilizó para pagar los espectaculares que hubo en Periférico, además de las bardas pintadas con su propaganda. Lo apoyé asimismo durante la precampaña coordinada por Adolfo Llubere, con 60 camionetas que se usaron todas las noches durante, una semana, para pintar bardas y espectaculares y hacer otras actividades. También pagué los anuncios en el programa El Mañanero que conducía Víctor Trujillo, mejor conocido como Brozo, además de los spots en radio que fueron producidos y contabilizados por la empresa Publicorp, propiedad de Luis Kelly y Norma Galván.

(Vía milenio.com)

Rosario Robles y Adlofo Llubere, en turno.

Rosario Robles, en turno.
By: Monge, Raúl
Publication: Proceso
Date: Sunday, June 6 2004

Luego de que la exjefa de Gobierno del DF, Rosario Robles, hizo declaraciones como testigo en relación con el caso Ahumada, ahora deberá ser citada por las autoridades capitalinas en calidad de indiciada, pues en una de las averiguaciones previas derivadas de los videoescándalos existen elementos de peso suficientes para acreditar su presunta complicidad con el empresario argentino en acciones ilegales y de corrupción dentro de la administración capitalina ...

Compañera de viaje de Carlos Ahumada en su fuga a La Habana, y pieza clave en los negocios y componendas que el empresario tejió con un puñado de funcionarios capitalinos y candidatos perredistas a puestos de elección popular, Rosario Robles se encuentra en la mira de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF).

En una de las siete averiguaciones previas que se han desprendido del caso Ahumada, la exjefa de Gobierno del DF y expresidenta del PRD, Rosario Robles Berlanga, aparece, en efecto, en calidad de indiciada por la probable comisión de hechos constitutivos de delitos, junto con María Eugenia López Brun, José Ramón Zebadúa y Adolfo Llubere.

Eugenia López Brun y Ramón Zebadúa fungieron como secretaria de Finanzas y oficial mayor del Comité Ejecutivo Nacional del PRD, respectivamente, mientras que Llubere fue una especie de operador político durante la gestión de Robles en el partido y actualmente es funcionario de la delegación Tlalpan.

La querella fue interpuesta el pasado 16 de abril ante la Procuraduría capitalina por Alejandro Valencia Nolasco, César Braulio López Aguado, Humberto Romero Zecua y Francisco García Calderón, personajes presuntamente ligados al diputado local con licencia René Bejarano, uno de los tres colaboradores del actual jefe de Gobierno de la capital implicados en los videos de la corrupción. El proceso de desafuero de Bejarano se halla en la fase de desahogo de pruebas en la Cámara de Diputados.

Con las evidencias acumuladas hasta ahora dentro de la averiguación previa número FASI50T1/348/04-04 --testimonios ministeriales, documentales hallados en las instalaciones de grupo Quart y estados de cuenta bancarios, entre otras pruebas--, la PGJDF tiene fundamentos legales de sobra para fincar responsabilidad penal contra Rosario Robles, al menos por el presunto delito de cohecho a cargo de particulares.

Los artículos 277 y 278 del Código Penal para el Distrito Federal prevén esa figura, aunque no lo consideran gravoso. El artículo 277 establece, por ejemplo, que a la persona "que promueva una conducta ilícita de un servidor público, o se preste para que éste o por interpósita persona promueva o gestione la tramitación ilícita de negocios públicos o ajenos a la responsabilidad inherente a su empleo, cargo o comisión, se le impondrán de seis meses a tres años de prisión y de 100 a 500 días (de salário mínimo) de multa".

Gracias a tipos como Bejarano, Ímaz, Llubere, Robles y AMLO, da vergüenza haber sido "de izquierda"

Doble Fondo

Juan P. Becerra-Acosta

  • 2009-03-23

Hace cerca de 27 años tuve la fortuna de presenciar la llegada al poder de la izquierda en España. Ocurrió el 28 de octubre de 1982. Yo tenía 19 años y vivía en una sobria residencia de estudiantes en Madrid, donde apenas llevaba siete meses de haber iniciado este cotidiano y permanente aprendizaje que es el periodismo.

Ese otoño madrileño me marcó, me tatuó para siempre. Mis compañeros de la residencia, todos provenientes de diferentes regiones españolas (yo era el único extranjero ahí), se volcaron a las calles a festejar, junto a miles de sus compatriotas. Entre caña y caña, entre porro y porro, la euforia juvenil de aquella madrugada tibia me estremeció hasta el tuétano: era un gran orgullo ser de izquierda. Así, libremente, legalmente, sin miedo, sin clandestinidad, sin pudor alguno, se gritaba, se cantaba, se bailaba, se exhibía que uno era de “izquierdas”.

¡Qué envidia democrática me daban! “¿Y vosotros, en México?”, me preguntaban. Qué respondía, sonrojado: “En las elecciones de 1976 que organizó el partido de Estado el único candidato fue el actual Presidente. La izquierda estaba proscrita”.

Casi tres décadas después, me dice un querido amigo mexicano: “¿Qué tenemos hoy quienes aspiramos a una política solidaria, progresista, liberal, moderna, socialdemócrata? ¡La mierda del PRD! ¡Nos han manchado a quienes pensamos y sentimos a la izquierda! ¡Han perfeccionado todos los chanchullos del PRI! ¡¿Cómo se atreven, reaccionarios, a ostentarse como gente de izquierda con su arcaísmo, su clientelismo, su corporativismo, su corrupción, su caudillismo, enanos intelectuales y políticos?! ¡Míralos otra vez, con sus fraudes, ahora en el DF!”

Mi amigo estaba enfurecido porque habíamos acudido a una cena-fiesta y un grupo de mujeres, divertidísimas, lo devoró… por ser de izquierda. No perredista, porque nunca lo ha sido ni lo será. De izquierda. ¿Por qué? Porque esas mujeres, algunas informadas y cultas, otras no, todas de derecha —panistas y priistas— habían decidido, con gran tino jodedor, que el sinónimo de izquierda esa noche sería… ¡perredista! Y lo decían, a carcajadas, como un amigable insulto entre gente que se lleva pesado: “Perredista”. Hombre de izquierda, igual a corrupto, fraudulento, anacrónico, caníbal, destructivo, infecto, vergonzoso. Perredista…

Mi amigo, ya para el amanecer, yacía jodido: “Pobres de nosotros, los de izquierda: qué partida de madre histórica nos pusieron, no los priistas y panistas, sino los pinches perredistas. Y lo peor es que esta vergüenza ya es para siempre”.

Pues sí. Miserables…

Vía impreso.milenio.com

 

Universicarios.

 Letras Libres
Fecha: 1 de abril de 2004

Guillermo Sheridan,

No es la primera vez que una cámara indiscreta pilla al forever young Carlos Imaz en arreglos turbios: en mayo de 1999, a unos días de iniciada en la UNAM la madre de todas las huelgas, se publicó una foto que lo mostraba junto a Ricardo Pascoe, Martí Batres y otros perredistas, en agradable tertulia con los líderes huelguistas. Interrogados al respecto, declararon que se habían reunido para hablar de literatura.

Ello no impidió al sagaz Andrés Manuel López Obrador, ya candidato del PRD a gobernar la capital, declarar dos meses más tarde, cuando el PRD ya había perdido el control de esa huelga: "No nos estamos chupando el dedo: este conflicto universitario lo están administrando el señor Zedillo y el señor Diódoro Carrasco, Secretario de Gobernación, para dañar al PRD".

Cinco años más tarde, el delegado Imaz es pillado de nuevo, esta vez atascando en sus alforjas populares firmes fajos de billetes (seguramente para comprar más libros de literatura); López Obrador decreta que el nuevo conflicto lo están administrando el CISEN, la DEA, el PAN, etcétera, y repite verbatim lo de no chuparse el dedo: obviamente el límite de su imaginación metafórica.

Desde sus inicios, el PRD echó mano alegremente de los activos que en materia de multitudes le ofrecía la izquierda de la UNAM: su sindicato -clon del gran charrismo histórico (dinosaurio incluido)- y su "movimiento estudiantil" que según Imaz, era una "función social" y "un intento civilizatorio de la sociedad". A la hora de pagar esas convicciones –debidamente traducidas en pragmáticas huelguillas, zipizapes callejeros y defenestración de rectores- el PRD supo retribuir con canonjías y diputaciones a Imaz, Imanol Ordorika, Rosario Robles, Adolfo Llubere, Pablo Gómez, Salvador Martínez Della Rocca, Adolfo Gilly, Agustín Rodríguez et al., que se cobraron a lo grande. Luego de suculentas becas en Stanford (pagadas por el pueblo), Imaz se graduó de coordinador general de gestión social y participación ciudadana de Cuauhtémoc Cárdenas; Ordorika, de su vocero; Rosario Robles, de su diputada; Martínez Della Rocca, de su delegado en Tlalpan, etcétera. El arreglo era cómodo: se podía vivir el culto de la acción, agitar en la UNAM y, en caso de adversidad, regresar a los cubículos.

Los antaño lidercetes de la UNAM "popular" eran a la lucha social lo que el hodierno PRD a la izquierda: a la vez su adalid y su bochorno. Lograron dañar profundamente a la UNAM durante lustros y ahora han llevado su compañía demoledora a su partido, al Gobierno de la ciudad y al pundonor patrio. Sus renuncias o expulsiones son escaso alivio. Si a Rosario Robles se le perdonó en 1981 desbaratar la Facultad de Economía con su "Organización de Izquierda Revolucionaria-Línea de Masas" para, veinte años más tarde, hacerla Jefe de Gobierno, nada impedirá perdonarla de nuevo. Si a Imaz se le perdonó el desastre de la huelga de 2000, se le perdonará su voraz amor a la Literatura. Siempre hay un complot; siempre son inocentes.

¿Volverán a la UNAM? No se pierda el próximo episodio.

Vía articlearchives.com

 

Aunque usted no lo crea: ex CEUístas encumbrados por Cárdenas se proponían ... ¡"desarticular el clientelismo"! Debe haber sido después cuando decidieron conservarlo y ponerlo a su servicio y el del PRD.

Proceso
Domingo 8 de febrero de 1998
Raúl Monge
  • Nuevos corresponsables de la suerte de la capital
Desde el 5 de diciembre de 1997, fundadores, exintegrantes y miembros activos del Consejo Estudiantil Universitario (CEU) se convirtieron en funcionarios públicos, encargados principalmente de las políticas de gestión social y organización ciudadana del gobierno de Cuauhtémoc Cárdenas en la Ciudad de México.

Encabezados por Carlos Imaz, uno de los fundadores del movimiento estudiantil que nació el 21 de octubre de 1986, un puñado de ceuistas y exceuistas desempeñan puestos de dirección, tanto en el sector central como en las delegaciones, en áreas vinculadas directamente con la atención de las demandas de los capitalinos y el trato político con los distintos actores sociales de la capital. (...)

En entrevistas por separado, Moreno, Imaz y Llubere hablan del proceso de transición que ahora los tiene colocados en el gobierno capitalino, desde el cual, dicen, se proponen, en lo inmediato, "desarticular las relaciones corporativas y clientelares"; erradicar la corrupción y acabar con los "privilegios" creados durante los gobiernos priístas.

 Vía articlearchives.com

Relación de Ímaz y Llubere en los negocios de Ahumada y Robles (6/06/2004)

En la edición 1440 del semanario Proceso, del 6 de junio del 2004, el periodista Raúl Monge adelantó un texto bajo el encabezado: "Rosario Robles en turno", en que se daba cuenta del papel de la exjefa del GDF en los turbios negocios de Carlos Ahumada y su presunta responsabilidad penal. Por considerarlo de interés, a continuación se reproduce el texto íntegro:

Luego de que la exjefa de Gobierno del Distrito Federal (GDF), Rosario Robles, hizo declaraciones como testigo en relación con el caso Ahumada, ahora deberá ser citada por las autoridades capitalinas en calidad de indiciada, pues en una de las averiguaciones previas derivadas de los videoescándalos existen elementos de peso suficientes para acreditar su presunta complicidad con el empresario argentino en acciones ilegales y de corrupción dentro de la administración capitalina...

Compañera de viaje de Carlos Ahumada en su fuga a La Habana, y pieza clave en los negocios y componendas que el empresario tejió con un puñado de funcionarios capitalinos y candidatos perredistas a puestos de elección popular, Rosario Robles se encuentra en la mira de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF).
En una de las siete averiguaciones previas que se han desprendido del caso Ahumada, la exjefa de Gobierno del DF y expresidenta del PRD, Rosario Robles Berlanga, aparece, en efecto, en calidad de indiciada por la probable comisión de hechos constitutivos de delitos, junto con María Eugenia López Brun, José Ramón Zebadúa y Adolfo Llubere.
Eugenia López Brun y Ramón Zebadúa fungieron como secretaria de Finanzas y oficial mayor del Comité Ejecutivo Nacional del PRD, respectivamente, mientras que Llubere fue una especie de operador político durante la gestión de Robles en el partido y actualmente es funcionario de la delegación Tlalpan.

La querella fue interpuesta el pasado 16 de abril ante la Procuraduría capitalina por Alejandro Valencia Nolasco, César Braulio López Aguado, Humberto Romero Zecua y Francisco García Calderón, personajes presuntamente ligados al diputado local con licencia René Bejarano, uno de los tres colaboradores del actual jefe de Gobierno de la capital implicados en los videos de la corrupción. El proceso de desafuero de Bejarano se halla en la fase de desahogo de pruebas en la Cámara de Diputados.

Con las evidencias acumuladas hasta ahora dentro de la averiguación previa FASI50T1/348/04-04 --testimonios ministeriales, documentales hallados en las instalaciones de grupo Quart y estados de cuenta bancarios, entre otras pruebas--, la PGJDF tiene fundamentos legales de sobra para fincar responsabilidad penal contra Rosario Robles, al menos por el presunto delito de cohecho a cargo de particulares.

Los artículos 277 y 278 del Código Penal para el Distrito Federal prevén esa figura, aunque no lo consideran gravoso. El artículo 277 establece, por ejemplo, que a la persona "que promueva una conducta ilícita de un servidor público, o se preste para que éste o por interpósita persona promueva o gestione la tramitación ilícita de negocios públicos o ajenos a la responsabilidad inherente a su empleo, cargo o comisión, se le impondrán de seis meses a tres años de prisión y de 100 a 500 días (de salario mínimo) de multa".

Y el 278 señala que a la persona "que de manera espontánea le ofrezca dinero o cualquier otra dádiva u otorgue promesa a un servidor público o a interpósita persona, para que dicho servidor haga u omita un acto relacionado con sus funciones, se le impondrán de seis meses a tres años de prisión y de 100 a 500 días (de salario mínimo) de multa".
Agrega dicho precepto: el juez podrá imponerle a esa persona "una tercera parte de las penas señaladas en el párrafo anterior, o eximirla de las mismas, cuando hubiese actuado para beneficiar a alguna persona con la que lo ligue un vínculo familiar, de dependencia o cuando haya denunciado espontáneamente el delito cometido".
En el caso particular de Robles, no aplica este beneficio, puesto que ella misma declaró, el pasado 18 de marzo, ante el Ministerio Público del Fuero Común, que su relación personal con Carlos Ahumada era única y exclusivamente "amistosa".

Citada en calidad de testigo dentro de la averiguación previa iniciada contra el exjefe delegacional en Tlalpan, Carlos Ímaz, cuyo proceso penal se desahoga en el Juzgado 11 de lo Penal, con sede en el Reclusorio Norte, la exdirigente nacional del PRD agregó en aquella audiencia:

"Yo era amiga del señor Carlos Ahumada Kurtz, no era ni socia de sus empresas ni tenía conocimiento alguno de sus actividades empresariales porque no me meto en las vidas ajenas, de la misma manera que no se meten en la mía".

--¿Conoce el domicilio particular de Carlos Ahumada Kurtz? -preguntó el agente del MP.

Con el semblante descompuesto, Rosario Robles, quien el pasado 30 de mayo fue acusada por sus excompañeros de haber dejado "un desorden descomunal" en el PRD, respondió:

--Todo lo relacionado con mis relaciones de amistad es del ámbito privado, y punto.

Según logró averiguar el reportero, en la indagatoria iniciada contra la primera mujer que ha gobernado la Ciudad de México --durante la recta final del trienio 1997-2000--, la PGJDF acredita la posible comisión del delito de cohecho con base en lo declarado por los principales implicados en los videos de la corrupción, los perredistas Bejarano, Ímaz y Flores Millán.

Apoyado por los priistas Jesús Salazar Toledano, Enrique Jackson y, sobre todo, por Carlos Salomón --el vocero y director de la Lotería Nacional en la administración zedillista y amigo personal de Carlos Ahumada--, Octavio Flores Millán dio la espalda a quienes le allanaron el camino para llegar a la delegación Gustavo A. Madero y acaba de retomar el control de la jefatura delegacional, a pesar de que desde el gobierno central le sugirieron que, por prudencia y decoro, renunciara al puesto.

En sus declaraciones ministeriales, Bejarano, Ímaz y Flores responsabilizan directamente a Robles Berlanga de fungir como intermediaria en relación con el empresario preso en el Reclusorio Norte.

En la delegación Tlalpan


Ímaz: "Yo lo conocí (a Carlos Ahumada) a través de Rosario Robles. Me lo presentó como un empresario que hablaba del proyecto de cambio social, que quería impulsar de buena fe, sin ningún interés propio, dicho movimiento".
En otra parte de su testimonial, el exjefe delegacional en Tlalpan refirió también que Ahumada apoyó la campaña de Rosario Robles a la presidencia nacional del PRD en enero de 2003 y puntualizó que en ese entonces él mismo recibió del empresario entre 500 y 600 mil pesos para ese fin.

Sobre los apoyos que recabó personalmente, Ímaz confesó que, además de dinero en efectivo, Ahumada se encargó de cubrir el costo de los anuncios en radio y televisión, así como el de la pinta de bardas y colocación de pendones en su precampaña para la jefatura delegacional en Tlalpan. (Sigue)

Vía proceso.com.mx

 

Adolfo Llubere se deslinda de Rosario Robles (13/04/2004)

Jornada
México D.F., a 13 de abril de 2004

(...) En conferencia de prensa realizada por la noche [del lunes 12 de abril], Adolfo Llubere Sevilla se deslindó de [Rosario] Robles Berlanga, y calificó de "mentiras" las acusaciones en su contra del ex líder de la Corriente Izquierda Democrática, René Bejarano. No descartó interponer una denuncia penal en su contra por difamación y daño moral.

"Hace unas horas me enteré, a través de los medios de comunicación, de las mentiras que sobre mi persona presentó el señor Bejarano. Señaló que recibí dinero en cuentas del extranjero y quiero señalar que lo dicho son mentiras. No tengo ninguna cuenta bancaria en Estados Unidos, no conozco Manhattan ni Nueva York. No sé que pruebas entregó, pero les puedo decir que tengo las manos limpias y la conciencia tranquila", argumentó.

No obstante que el actual director de Desarrollo Comunitario en la delegación Tlalpan afirmó conocer a Carlos Ahumada, "como todas las demás personas", haberlo visto en "dos o tres ocasiones", nunca haber hablado con él y tampoco "considerarlo su amigo", aceptó haber viajado en el avión particular del empresario de origen argentino en tres ocasiones cuando trabajaba con Robles.

"Sí me subí al avión de Ahumada por cuestiones de trabajo. Colaboraba con Rosario Robles y me tocó subirme tres veces. Uno fue al congreso de Zacatecas del PRD, cosa que me sorprendió salir del aeropuerto de Toluca, ya que veníamos retrasados (...) Otro fue a Tabasco y otro fue, si mal no recuerdo, a Oaxaca." (Sigue)

Vía jornada.unam.mx

Bejarano involucra a Robles y Llubere (13/04/2004)

Francisco Cárdenas Cruz
El Universal
Martes 13 de abril de 2004
  • Fue Rosario Robles la de todo: René Bejarano
  • Ella lo instruyó a recibir dinero de Ahumada
  • También involucra al vicepresidente de Televisa
El escándalo de la corrupción en el PRD se reavivó y arreció la tarde-noche de ayer cuando René Bejarano acusó a Rosario Robles, la ex lideresa nacional de ese partido, y a Bernardo Gómez, vicepresidente de Televisa, de ser no sólo los principales responsables de manipular los videos que exhibieron la corrupción perredista, sino de haber recibido también varios millones de dólares del empresario Carlos Ahumada Kurtz y, de paso, señaló al ex delegado en Tláhuac, Francisco Martínez Rojo, de haber sido uno de los principales beneficiados por éste por obras que le asignó sin licitación alguna.

Además, el ex líder de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal reveló que Mariana Moguel Robles, hija de Rosario, posee una cuenta en el extranjero de más de dos millones de dólares y que otros que también obtuvieron recursos de Ahumada Kurtz e hicieron los depósitos bancarios correspondientes son Georgina Rangel y Adolfo Llubere, ex secretaria técnica y ex encargado de logística del GDF en la gestión roblista, respectivamente, y José Ramón Zebadúa, que fuera oficial mayor del PRD, cuando es presidido por Robles. (Sigue)

Vía eluniversal.com.mx