El IFE exonera al PRD

Por Francisco Reséndiz para El Universal
Ciudad de México Viernes 30 de octubre de 2009 (14:12)

En medio de un intenso debate el Instituto Federal Electoral (IFE) resolvió exonerar la PArtido de la Revolución Democrática (PRD) de lo que parecían extorsiones a Carlos Ahumada o por lo menos actos de corrupción, en los que se vieron envueltos los funcionarios del GDF René Bejarano, Rosario Robles, Carlos Imaz y Adolfo Llubere. "No se demuestra--concluyó el Consejo General del IFE--que el dinero entregado haya ido a las arcas del Partido. Bien podrían haber tenido otro destino, que no incumba al IFE juzgar."

A una semana de que prescribiera el asunto -detonado el 2 de marzo de 2004 cuando se difundieron los videos en que se ve a Bejarano recibir fajos de dinero de Ahumada- el Consejo General del IFE determinó en votación dividida declarar infundado el asunto.

La visión que se impuso en la sesión extraordinaria que desarrolla este viernes el organismo ciudadano, pese a los comentarios a favor de sancionar al PRD vertidos por los consejeros Marco Gómez y Marco Baños, fue que no se pudo acreditar que el dinero entregado por Ahumada haya ido a parar a las arcas del partido.

Ahumada: lo indiscutible es la corrupción

Razones
Por Jorge Fernández Menéndez
11-May-2009

(...) Hay que investigar la denuncia que hace Ahumada de que Claudia Sheinbaum, quien obviamente ni sabía ni sabe nada de obras públicas, se hizo cargo, por indicaciones de López Obrador (ese es un hecho público) de las mismas, para que supervisara el manejo financiero extralegal en relación con Bejarano. Olvidemos las opiniones personales sobre Imaz y su relación de pareja, pero, en este sentido, debe ser relativamente sencillo comprobar si es verdad que Ahumada le pagó a Sheinbaum y Carlos Imaz un viaje a Europa poco antes de que éste asumiera como delegado en el DF. Pero no se trató de sólo un viaje: según cuenta Ahumada, sólo a Imaz le entregó unos cuatro millones 600 mil pesos. Mientras tanto, el responsable de las finanzas capitalinas, Gustavo Ponce realizó, y eso también está documentado, en unos meses, 17 viajes para apostar, en Las Vegas, sumas millonarias. Esos viajes también fueron financiados por Ahumada. Y todo lo sabía López Obrador, porque Ahumada dice que le pidió que lo dejaran salir del entramado y, como respuesta, el entonces jefe de Gobierno simplemente dejó de hablarle y aumentó la presión en su contra.

Mucho más es lo que recibió Bejarano, coordinador de campaña, secretario particular y luego líder de la Asamblea con López Obrador, con todo el respaldo del gobierno local. Cada vez que Ahumada pedía que le pagaran lo que le debían, dice el empresario, Bejarano y la contralora, Bertha Luján, le enviaban auditorías para que reconsiderara su posición. Hasta que el 13 de enero, en una última reunión en el restaurante Balmoral, del hotel Presidente, del DF, ante el reclamo de Ahumada para el pago de 400 millones de pesos que le adeudaban entre el PRD y el GDF, Bejarano lisa y llanamente le dijo que, si seguía con ello, lo metería a la cárcel. Lo que finalmente ocurrió. (...)

(Artículo completo en exonline.com.mx)

 

Ahumada confirma los rumores de su intervencíón para que Ímaz, Sheinbaum y Llubere se hicieran de la Delegación Tlalpan

MILENIO.COM presenta algunos de los fragmentos claves del libro Derecho de réplica. Revelaciones de la más grande pantalla política en México, de Carlos Ahumada, que se reproducen con autorización de la editorial Grijalbo.

Sobre los candidatos que apoyó
(Páginas 86 y 87)

…los aspirantes me iban a pedir dinero, como hasta donde supe lo hacían con quien se dejara para hacer una campaña y tratar de ganar los puestos de elección popular por los que estaban compitiendo.

En cuanto al PRD, fueron muchas campañas a jefe delegacional: a Raúl Ojeda las dos veces que compitió para la gubernatura de Tabasco; también al candidato al gobierno de Colima, Jesús Orozco; apoyé por supuesto a Rosario Robles a la presidencia del PRD y la campaña de Lázaro Cárdenas Batel por el gobierno de Michoacán en 2002; apoyé a Higinio Martínez para la presidencia municipal de Texcoco. Ahí fue donde conocí a Horacio Duarte, quien estuvo en repetidas ocasiones en mi oficina. Apoyé la candidatura de Carlos Ímaz a delegado en Tlalpan. Su campaña, al igual que la de Andrés Manuel [López Obrador] a jefe de Gobierno del Distrito Federal, había nacido prácticamente muerta y estaba destinada al fracaso rotundo, sin embargo, la promovieron en medio de la confrontación que existía entre el grupo de Rosario Robles y el de Bejarano.

También apoyé a Armando Quintero, que estaba compitiendo con Emilio Serrano en la delegación Iztacalco. Lo ayudé con dinero y con cuestiones como las encuestas que mandé hacer con Paco Abundís de Parametría. Yo las pagaba y se las compartía y entregaba a Rosario Robles, Armando Quintero, Carlos Ímaz, a todos ellos y a algunos candidatos del PRD en el Estado de México. Asimismo respaldé las campañas de Leticia Robles en Álvaro Obregón y las de Francisco Martínez Rojo y Fátima Mena en Tláhuac, entre otros.

Sobre AMLO
(Páginas 91 y 92)

Raúl (Ojeda) es una persona a quien respeté, tal vez hasta puedo decir que admiré su forma de ser, las ideas que tenía. Era una persona cien por ciento respaldada por Andrés Manuel López Obrador. En el hotel Hyatt, donde me hospedé las veces que viajé a Villahermosa, me presentó a Andrés Manuel, quien me pidió que apoyara a Raúl. Esa reunión tuvo lugar en una de las habitaciones del hotel, del que Raúl era propietario, socio o administrador; no sé con exactitud la naturaleza de su vinculación con el Hyatt.

En esa conversación en Tabasco en el año 2000, López Obrador me agradeció mi respaldo para Raúl [Ojeda], me pidió que siguiera apoyándolo y, palabras más menos, me dijo: “Apóyalo y en lo que te podamos ayudar en el GDF, cualquier problema que tengamos o que tengas, vamos a tratar de solucionarlo”. Es una persona que habla cortado, su conversación no es muy hilada y además no mira a los ojos a su interlocutor, pero el sentido de sus palabras fue muy claro. Me pareció que era suficiente y “a buen entendedor, pocas palabras”, por eso en su momento ingenuamente le creí.

Sobre Carlos Ímaz
(Página 95)

Parte del dinero que le di a él fue para cuestiones personales, como el viaje a Europa que hizo en las vacaciones de verano de 2003 con su esposa Claudia Sheinbaum. Otra parte la utilizó para la contienda interna del PRD, en la búsqueda de la postulación como candidato a la jefatura de la delegación Tlalpan, como ya lo dije anteriormente, contra Susana Manzanares, y en particular la utilizó para pagar los espectaculares que hubo en Periférico, además de las bardas pintadas con su propaganda. Lo apoyé asimismo durante la precampaña coordinada por Adolfo Llubere, con 60 camionetas que se usaron todas las noches durante, una semana, para pintar bardas y espectaculares y hacer otras actividades. También pagué los anuncios en el programa El Mañanero que conducía Víctor Trujillo, mejor conocido como Brozo, además de los spots en radio que fueron producidos y contabilizados por la empresa Publicorp, propiedad de Luis Kelly y Norma Galván.

(Vía milenio.com)

Relación de Ímaz y Llubere en los negocios de Ahumada y Robles (6/06/2004)

En la edición 1440 del semanario Proceso, del 6 de junio del 2004, el periodista Raúl Monge adelantó un texto bajo el encabezado: "Rosario Robles en turno", en que se daba cuenta del papel de la exjefa del GDF en los turbios negocios de Carlos Ahumada y su presunta responsabilidad penal. Por considerarlo de interés, a continuación se reproduce el texto íntegro:

Luego de que la exjefa de Gobierno del Distrito Federal (GDF), Rosario Robles, hizo declaraciones como testigo en relación con el caso Ahumada, ahora deberá ser citada por las autoridades capitalinas en calidad de indiciada, pues en una de las averiguaciones previas derivadas de los videoescándalos existen elementos de peso suficientes para acreditar su presunta complicidad con el empresario argentino en acciones ilegales y de corrupción dentro de la administración capitalina...

Compañera de viaje de Carlos Ahumada en su fuga a La Habana, y pieza clave en los negocios y componendas que el empresario tejió con un puñado de funcionarios capitalinos y candidatos perredistas a puestos de elección popular, Rosario Robles se encuentra en la mira de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF).
En una de las siete averiguaciones previas que se han desprendido del caso Ahumada, la exjefa de Gobierno del DF y expresidenta del PRD, Rosario Robles Berlanga, aparece, en efecto, en calidad de indiciada por la probable comisión de hechos constitutivos de delitos, junto con María Eugenia López Brun, José Ramón Zebadúa y Adolfo Llubere.
Eugenia López Brun y Ramón Zebadúa fungieron como secretaria de Finanzas y oficial mayor del Comité Ejecutivo Nacional del PRD, respectivamente, mientras que Llubere fue una especie de operador político durante la gestión de Robles en el partido y actualmente es funcionario de la delegación Tlalpan.

La querella fue interpuesta el pasado 16 de abril ante la Procuraduría capitalina por Alejandro Valencia Nolasco, César Braulio López Aguado, Humberto Romero Zecua y Francisco García Calderón, personajes presuntamente ligados al diputado local con licencia René Bejarano, uno de los tres colaboradores del actual jefe de Gobierno de la capital implicados en los videos de la corrupción. El proceso de desafuero de Bejarano se halla en la fase de desahogo de pruebas en la Cámara de Diputados.

Con las evidencias acumuladas hasta ahora dentro de la averiguación previa FASI50T1/348/04-04 --testimonios ministeriales, documentales hallados en las instalaciones de grupo Quart y estados de cuenta bancarios, entre otras pruebas--, la PGJDF tiene fundamentos legales de sobra para fincar responsabilidad penal contra Rosario Robles, al menos por el presunto delito de cohecho a cargo de particulares.

Los artículos 277 y 278 del Código Penal para el Distrito Federal prevén esa figura, aunque no lo consideran gravoso. El artículo 277 establece, por ejemplo, que a la persona "que promueva una conducta ilícita de un servidor público, o se preste para que éste o por interpósita persona promueva o gestione la tramitación ilícita de negocios públicos o ajenos a la responsabilidad inherente a su empleo, cargo o comisión, se le impondrán de seis meses a tres años de prisión y de 100 a 500 días (de salario mínimo) de multa".

Y el 278 señala que a la persona "que de manera espontánea le ofrezca dinero o cualquier otra dádiva u otorgue promesa a un servidor público o a interpósita persona, para que dicho servidor haga u omita un acto relacionado con sus funciones, se le impondrán de seis meses a tres años de prisión y de 100 a 500 días (de salario mínimo) de multa".
Agrega dicho precepto: el juez podrá imponerle a esa persona "una tercera parte de las penas señaladas en el párrafo anterior, o eximirla de las mismas, cuando hubiese actuado para beneficiar a alguna persona con la que lo ligue un vínculo familiar, de dependencia o cuando haya denunciado espontáneamente el delito cometido".
En el caso particular de Robles, no aplica este beneficio, puesto que ella misma declaró, el pasado 18 de marzo, ante el Ministerio Público del Fuero Común, que su relación personal con Carlos Ahumada era única y exclusivamente "amistosa".

Citada en calidad de testigo dentro de la averiguación previa iniciada contra el exjefe delegacional en Tlalpan, Carlos Ímaz, cuyo proceso penal se desahoga en el Juzgado 11 de lo Penal, con sede en el Reclusorio Norte, la exdirigente nacional del PRD agregó en aquella audiencia:

"Yo era amiga del señor Carlos Ahumada Kurtz, no era ni socia de sus empresas ni tenía conocimiento alguno de sus actividades empresariales porque no me meto en las vidas ajenas, de la misma manera que no se meten en la mía".

--¿Conoce el domicilio particular de Carlos Ahumada Kurtz? -preguntó el agente del MP.

Con el semblante descompuesto, Rosario Robles, quien el pasado 30 de mayo fue acusada por sus excompañeros de haber dejado "un desorden descomunal" en el PRD, respondió:

--Todo lo relacionado con mis relaciones de amistad es del ámbito privado, y punto.

Según logró averiguar el reportero, en la indagatoria iniciada contra la primera mujer que ha gobernado la Ciudad de México --durante la recta final del trienio 1997-2000--, la PGJDF acredita la posible comisión del delito de cohecho con base en lo declarado por los principales implicados en los videos de la corrupción, los perredistas Bejarano, Ímaz y Flores Millán.

Apoyado por los priistas Jesús Salazar Toledano, Enrique Jackson y, sobre todo, por Carlos Salomón --el vocero y director de la Lotería Nacional en la administración zedillista y amigo personal de Carlos Ahumada--, Octavio Flores Millán dio la espalda a quienes le allanaron el camino para llegar a la delegación Gustavo A. Madero y acaba de retomar el control de la jefatura delegacional, a pesar de que desde el gobierno central le sugirieron que, por prudencia y decoro, renunciara al puesto.

En sus declaraciones ministeriales, Bejarano, Ímaz y Flores responsabilizan directamente a Robles Berlanga de fungir como intermediaria en relación con el empresario preso en el Reclusorio Norte.

En la delegación Tlalpan


Ímaz: "Yo lo conocí (a Carlos Ahumada) a través de Rosario Robles. Me lo presentó como un empresario que hablaba del proyecto de cambio social, que quería impulsar de buena fe, sin ningún interés propio, dicho movimiento".
En otra parte de su testimonial, el exjefe delegacional en Tlalpan refirió también que Ahumada apoyó la campaña de Rosario Robles a la presidencia nacional del PRD en enero de 2003 y puntualizó que en ese entonces él mismo recibió del empresario entre 500 y 600 mil pesos para ese fin.

Sobre los apoyos que recabó personalmente, Ímaz confesó que, además de dinero en efectivo, Ahumada se encargó de cubrir el costo de los anuncios en radio y televisión, así como el de la pinta de bardas y colocación de pendones en su precampaña para la jefatura delegacional en Tlalpan. (Sigue)

Vía proceso.com.mx

 

Adolfo Llubere se deslinda de Rosario Robles (13/04/2004)

Jornada
México D.F., a 13 de abril de 2004

(...) En conferencia de prensa realizada por la noche [del lunes 12 de abril], Adolfo Llubere Sevilla se deslindó de [Rosario] Robles Berlanga, y calificó de "mentiras" las acusaciones en su contra del ex líder de la Corriente Izquierda Democrática, René Bejarano. No descartó interponer una denuncia penal en su contra por difamación y daño moral.

"Hace unas horas me enteré, a través de los medios de comunicación, de las mentiras que sobre mi persona presentó el señor Bejarano. Señaló que recibí dinero en cuentas del extranjero y quiero señalar que lo dicho son mentiras. No tengo ninguna cuenta bancaria en Estados Unidos, no conozco Manhattan ni Nueva York. No sé que pruebas entregó, pero les puedo decir que tengo las manos limpias y la conciencia tranquila", argumentó.

No obstante que el actual director de Desarrollo Comunitario en la delegación Tlalpan afirmó conocer a Carlos Ahumada, "como todas las demás personas", haberlo visto en "dos o tres ocasiones", nunca haber hablado con él y tampoco "considerarlo su amigo", aceptó haber viajado en el avión particular del empresario de origen argentino en tres ocasiones cuando trabajaba con Robles.

"Sí me subí al avión de Ahumada por cuestiones de trabajo. Colaboraba con Rosario Robles y me tocó subirme tres veces. Uno fue al congreso de Zacatecas del PRD, cosa que me sorprendió salir del aeropuerto de Toluca, ya que veníamos retrasados (...) Otro fue a Tabasco y otro fue, si mal no recuerdo, a Oaxaca." (Sigue)

Vía jornada.unam.mx

Bejarano involucra a Robles y Llubere (13/04/2004)

Francisco Cárdenas Cruz
El Universal
Martes 13 de abril de 2004
  • Fue Rosario Robles la de todo: René Bejarano
  • Ella lo instruyó a recibir dinero de Ahumada
  • También involucra al vicepresidente de Televisa
El escándalo de la corrupción en el PRD se reavivó y arreció la tarde-noche de ayer cuando René Bejarano acusó a Rosario Robles, la ex lideresa nacional de ese partido, y a Bernardo Gómez, vicepresidente de Televisa, de ser no sólo los principales responsables de manipular los videos que exhibieron la corrupción perredista, sino de haber recibido también varios millones de dólares del empresario Carlos Ahumada Kurtz y, de paso, señaló al ex delegado en Tláhuac, Francisco Martínez Rojo, de haber sido uno de los principales beneficiados por éste por obras que le asignó sin licitación alguna.

Además, el ex líder de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal reveló que Mariana Moguel Robles, hija de Rosario, posee una cuenta en el extranjero de más de dos millones de dólares y que otros que también obtuvieron recursos de Ahumada Kurtz e hicieron los depósitos bancarios correspondientes son Georgina Rangel y Adolfo Llubere, ex secretaria técnica y ex encargado de logística del GDF en la gestión roblista, respectivamente, y José Ramón Zebadúa, que fuera oficial mayor del PRD, cuando es presidido por Robles. (Sigue)

Vía eluniversal.com.mx

Adolfo Llubere envuelto en el escándalo Ahumada-Bejarano-Ímaz (12/04/2004)

El Universal
Bajo Reserva
Lunes 12 de abril de 2004


Más sobre los videoescándalos

Desde ayer domingo inició René Bejarano su estrategia de declaraciones y filtraciones , en su anunciado contragolpe para equilibrar el impacto recibido el pasado 3 de marzo al estallarle literalmente en la cara los llamados videoescándalos .
(...)

Pese a todo, en algunos escritorios oficiales han empezado a acumularse documentos interesantes sobre uno de los personajes semiocultos de esta historia, quien cualquier día de estos puede cobrar notoriedad. Se trata de Adolfo Llubere, cuyos antecedentes le mencionamos aquí mismo el pasado 31 de marzo, sugiriéndole ponerlos bajo reserva . Hay indicios de la participación de Llubere en algunos negocios emprendidos por el empresario Carlos Ahumada.

Pero Llubere lo hizo tan mal que ha despertado la inquietud de autoridades diversas, las cuales empiezan a preguntarse cómo este hombre desarrollado en torno al activismo político pudo construir el patrimonio personal que ponen al descubierto algunos de sus registros bancarios.

Los primeros reportes sobre Llubere en el plano político su origen se halla en la UNAM, donde tomó por asalto la sesión del Consejo Universitario lo ubican como un personaje cercano a Rosario Robles cuando ésta se desempeñó en la jefatura de Gobierno del Distrito Federal. Carlos Ímaz era coordinador de Participación Ciudadana, y de ahí fue impulsado por Robles hacia la dirigencia del PRD capitalino. Su sitio lo ocupó Llubere. El mismo que poco después apareció como vicepresidente de la junta directiva del Cuerpo de Bomberos, cuando Leonel Godoy fue presidente.

En esa misma época dio inicio la cadena de versiones en torno al manejo turbio de fondos públicos encomendados a Llubere, sea en colecta de donaciones para los bomberos, sea en despensas pagadas por el gobierno capitalino que de pronto aparecieron en la campaña del perredista Raúl Ojeda en Tabasco.

Vía eluniversal.com.mx